¿Quién pidió un remake de Agárralo como puedas con Liam Neeson? Nadie, probablemente, pero aquí lo tenemos. Esta continuación (o remake) de la icónica comedia de los 80, protagonizada originalmente por Leslie Nielsen, parece a primera vista una idea innecesaria. Neeson, conocido por thrillers de acción de calidad cuestionable en los últimos años, no encaja de entrada en una comedia absurda. Sin embargo, contra todo pronóstico, esta película resulta ser una digna sucesora de la saga, aunque no alcanza el nivel de las primeras entregas.

La cinta es muy consciente de su naturaleza y abraza el espíritu de las originales de los ZAZ (Zucker, Abrahams y Zucker): un humor basado en juegos de palabras, situaciones ridículas y un protagonista serio que genera risas por su solemnidad. Neeson no tiene el carisma arrollador de Nielsen, pero se entrega al papel y lo hace sorprendentemente bien. La trama es sencilla, típica de la saga, con ecos de Chinatown de Polanski y L.A. Confidential. No busca sorprender con su historia, sino enganchar con gags ingeniosos, cameos de famosos y una duración extremadamente corta —apenas una hora y veinte minutos— que mantiene el ritmo y la diversión.
El humor es fiel al estilo de la original: absurdo, visual y cargado de clichés exagerados, no solo del género de detectives, sino de cualquier género cinematográfico. Algunas bromas son brillantes; otras, sin embargo, se sienten forzadas o fuera de lugar. Lo más destacado es la dinámica de Neeson: su seriedad, reminiscente de papeles dramáticos como La lista de Schindler, choca con las situaciones cómicas, creando un contraste hilarante. Es un humor ridículo, sencillo, que estira las escenas serias hasta volverse surrealistas, como en Aterriza como puedas. Aunque no a todos les gustará, logra sacarte al menos una sonrisa.

La música, compuesta por Lorne Balfe —conocido por Assassin’s Creed III—, incluye un guiño brillante al inicio, imitando el tono épico de El caballero oscuro de Hans Zimmer antes de romper en comedia con la entrada peculiar de Neeson. También rinde homenaje a Chinatown de Jerry Goldsmith, usando una banda sonora seria que contrasta con las escenas absurdas. Este tándem entre música dramática y comedia potencia el humor y refuerza el tono de la película, que juega constantemente con la duda de si va en serio o en broma.
En resumen, este Agárralo como puedas es una comedia entretenida que bebe directamente de las originales sin aportar mucho de nuevo. No es una obra maestra, pero cumple como una película disfrutable, especialmente por su corta duración y el esfuerzo de Neeson en un papel inesperado. Si buscas una trama compleja, esta no es tu película, pero si quieres una dosis de humor absurdo y nostálgico, te sacará varias risas. Es una buena comedia, aunque no una gran película, que sabe lo que es y lo entrega con honestidad.
